El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, acusó este viernes al Gobierno de Estados Unidos de haber transformado al país en un “laboratorio para el uso de armas” tras la ofensiva militar ocurrida el 3 de enero de 2026, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y dejó decenas de muertos, según declaraciones recogidas por medios internacionales.
Padrino afirmó que Venezuela fue objeto de un “bombardeo sistemático” por parte de Estados Unidos durante la operación, y aseguró que Washington empleó tecnología armamentística “con la ayuda de inteligencia artificial del más alto nivel visto nunca en todo el planeta”, una versión que fue difundida por el diario El Universal y replicada por la prensa venezolana oficial.
El funcionario sostuvo que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció el uso de armas “que nunca se han empleado en campos de batalla” durante la operación en Venezuela. Según Padrino, hechos como este exhiben que el país fue utilizado como un escenario de prueba para este tipo de tecnología.
Aunque Trump ha señalado en el Foro Económico Mundial que Estados Unidos posee armas avanzadas “sin precedentes” que no son públicas y que fueron empleadas en la operación venezolana, no ha detallado públicamente de qué sistemas se trata ni se han confirmado de forma independiente las características específicas de esas armas.
La ofensiva estadounidense en Venezuela incluyó ataques contra varias instalaciones y fue parte de una operación militar que culminó con la detención de Maduro y Flores en Caracas, tras lo cual ambos fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos federales, según reportes internacionales.
La versión de Padrino ha sido parte de la narrativa oficial venezolana sobre los hechos, en un contexto de rechazo y denuncias de agresión por parte de Caracas frente a la acción militar de Washington.