La exdiputada del FMLN, Nidia Díaz, aseguró que los movimientos sociales que se desarrollan en El Salvador son clave para retomar el proyecto político impulsado por su partido durante sus años de gobierno y avanzar hacia la reconstrucción de una “democracia participativa y protagónica del pueblo”.
A través de un video difundido en la red social X, Díaz sostuvo que la movilización social es el motor para retomar las aspiraciones que, según afirmó, fueron iniciadas durante las administraciones del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. En ese contexto, subrayó que los procesos políticos no son estáticos y que, a su juicio, el pueblo volverá a asumir un rol central.
La también exdiputada del Parlamento Centroamericano (Parlacen) expresó respaldo a las luchas sociales que se desarrollan tanto en El Salvador como en otros países, destacando la importancia de la articulación regional. Señaló que los esfuerzos aislados no son suficientes y que la organización colectiva es fundamental para alcanzar cambios estructurales.
Las declaraciones de Díaz se suman a los recientes pronunciamientos del secretario general del FMLN, Manuel Flores, quien el fin de semana anterior cuestionó la ausencia de protestas por parte de sindicatos y movimientos sociales, en contraste con las manifestaciones que se realizaban cuando su partido estaba en el poder. Flores aseguró que el FMLN está dispuesto a acompañar esas luchas, pero no a sustituirlas.
En el plano internacional, Díaz también ha generado reacciones por sus comentarios sobre la captura y extracción del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del Gobierno de Estados Unidos, hecho que calificó como un “secuestro” y un acto de piratería, según expresó en redes sociales.
Asimismo, la exlegisladora manifestó su apoyo a las actividades organizadas por el FMLN en el marco del 34.º aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, conmemorados el pasado 16 de enero. El partido gobernó El Salvador durante una década, entre 2009 y 2019, bajo las presidencias de Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, este último actualmente asilado en Nicaragua.
Las recientes declaraciones reflejan el intento del FMLN por reposicionar su discurso político y retomar protagonismo en el debate nacional a través de la movilización social y la memoria histórica.