El presidente Nayib Bukele aseguró este lunes que el Gobierno salvadoreño no sabía cómo enfrentar la crisis de violencia que vivía el país antes de la implementación del régimen de excepción, y afirmó que no puede explicar la ausencia de muertes civiles durante la ofensiva contra las pandillas, un hecho que atribuyó a un “milagro”.

Durante su intervención en el Primer Desayuno Nacional de Oración por El Salvador, Bukele recordó la matanza de más de 80 personas registrada entre el 25 y 27 de marzo de 2022, días previos a la aprobación del régimen de excepción. “Para serles sincero, yo no sabía qué hacer. Creo que en realidad nadie sabíamos qué hacer”, expresó.

El mandatario relató que, ante el escenario de violencia y la presencia de aproximadamente 70,000 pandilleros activos en todo el país, decidió convocar a una oración como parte de la respuesta del Ejecutivo. Según explicó, su mayor temor era que las estructuras criminales ordenaran ataques masivos contra la población civil.

Bukele detalló que, de haberse dado una orden generalizada de asesinatos, el país pudo haber enfrentado miles de muertes en cuestión de días. “Si solo uno de cada cien hubiera obedecido, hubiéramos tenido 700 muertos”, afirmó, al subrayar la magnitud del riesgo que, a su juicio, enfrentaba El Salvador en ese momento.

El presidente aseguró que, durante la aplicación del plan de seguridad, no se registró ninguna baja civil, un hecho que dijo no poder explicar desde una perspectiva técnica o estratégica. “Nuestra guerra contra las pandillas no tuvo ni una sola baja civil. Yo no sé cómo explicarlo, más que porque fue la mano de Dios”, sostuvo.

Añadió que ni expertos en seguridad ni análisis especializados han podido justificar ese resultado. “Puedo traer a cien expertos y nadie puede explicar lo que pasó”, afirmó, en referencia a la captura de más de 90,000 supuestos pandilleros durante el régimen de excepción, aprobado el 27 de marzo de 2022 y prorrogado en 46 ocasiones.

Bukele también señaló que ha compartido información y esquemas de su estrategia con otros gobiernos, aunque aseguró que hasta ahora ningún país ha logrado replicar el modelo salvadoreño. A su criterio, esto se debe a que la oración debe ser un pilar fundamental dentro del plan de seguridad.

“Es un ejemplo de milagro sin ninguna duda. La prueba es que quienes supuestamente lo hicimos confesamos que no sabemos cómo pasó”, afirmó el gobernante.

El presidente encabezó el acto religioso organizado por Próspera Foundation, entidad integrada por senadores y congresistas de Estados Unidos, realizado en el Palacio Nacional, en el Centro Histórico de San Salvador.

Las declaraciones de Bukele se dan en un contexto en el que el medio digital El Faro ha publicado reportajes sobre un presunto pacto entre el actual gobierno y las pandillas, señalamientos que el mandatario ha rechazado de forma reiterada.

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