El presidente de la República, Nayib Bukele, afirmó que El Salvador ha experimentado una transformación profunda en los últimos seis años, como resultado de reformas estructurales impulsadas desde el Estado para superar las fallas históricas de la institucionalidad pública.
Durante su intervención en el marco de una visita oficial a Costa Rica, el mandatario señaló que al asumir el Gobierno en 2019 encontró un país con instituciones debilitadas, incapaces de responder a las necesidades de la población, especialmente en materia de justicia y seguridad. Ante ese escenario, explicó que fue necesario implementar cambios integrales en los órganos del Estado, proceso que contó con el respaldo ciudadano expresado en las urnas y avalado por observadores internacionales.
Bukele sostuvo que el sistema judicial de ese entonces no garantizaba justicia para las víctimas de la violencia, ya que permitía la liberación recurrente de estructuras criminales, lo que generaba represalias y mayor inseguridad. En ese contexto, destacó que muchos agentes policiales realizaban capturas que no se traducían en procesos efectivos, lo cual debilitaba la confianza en el sistema.
Según el presidente, el fortalecimiento de la estrategia de seguridad, a través del Plan Control Territorial y el régimen de excepción, marcó un punto de quiebre. Estas acciones, aseguró, han posicionado a El Salvador como el país más seguro del hemisferio occidental, reconocimiento que —afirmó— ya es compartido por otros Estados y organismos internacionales.
El jefe de Estado también subrayó la modernización del sistema penitenciario, enfatizando el papel del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), el cual permitió erradicar la operación criminal desde las cárceles. Recordó que anteriormente los centros penales funcionaban como espacios de coordinación delictiva, con privilegios indebidos para los reclusos.
Finalmente, Bukele indicó que los resultados obtenidos en materia de seguridad han abierto la puerta para la cooperación regional, como el intercambio de experiencias con Costa Rica en proyectos orientados al combate de la criminalidad organizada, fortaleciendo así la seguridad en la región.