La encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, Naomi Fellows, confirmó que la política migratoria estadounidense se mantendrá sin modificaciones y bajo un enfoque de mayor rigor, caracterizado por un control reforzado de las fronteras y medidas más estrictas contra la migración irregular.

Durante declaraciones a medios, la diplomática subrayó que el actual gobierno estadounidense ha logrado una reducción significativa en el número de personas que intentan ingresar por la frontera sur. No obstante, evitó anticipar si en 2026 aumentará o disminuirá la cantidad de salvadoreños deportados, al señalar que ese comportamiento depende de múltiples factores.

Fellows explicó que una de las estrategias que Washington busca impulsar es la autodeportación voluntaria, mediante el uso de la aplicación CBP Home, la cual —según dijo— ofrece un proceso más ordenado y menos traumático para quienes se encuentran en situación migratoria irregular.

“La política migratoria de nuestra administración es clara: una frontera mucho más cerrada y reglas más estrictas. Esto es una prioridad y no va a cambiar, porque buscamos recuperar el control del flujo migratorio hacia Estados Unidos”, afirmó la funcionaria.

En relación con el Estatus de Protección Temporal (TPS) para salvadoreños, cuyo vencimiento está previsto para septiembre de 2026, la representante diplomática reconoció que el tema se discute tanto a nivel interno como en el marco del diálogo bilateral con el Gobierno de El Salvador. Indicó que asuntos como el TPS y las deportaciones forman parte de una agenda permanente entre ambos países.

Consultada sobre la capacidad de El Salvador para recibir a sus ciudadanos deportados, Fellows evitó pronunciarse y remitió la respuesta a las autoridades salvadoreñas, al señalar que son ellas quienes deben valorar su nivel de preparación.

Las cifras oficiales reflejan una fuerte disminución en los encuentros de migrantes salvadoreños en Estados Unidos. En 2025, más de 5,000 connacionales fueron detenidos en todo el país, de los cuales alrededor de 3,600 fueron interceptados en la frontera sur. Esta cifra representa una caída cercana al 90 % respecto a 2024, cuando se reportaron más de 45,000 salvadoreños detectados por autoridades migratorias.

En cuanto a deportaciones, aunque se observa un incremento moderado frente a 2021, los niveles actuales siguen por debajo de los picos históricos registrados entre 2014 y 2016, así como en 2019. Datos oficiales indican que el periodo con mayor número de deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos se concentró entre 2007 y 2019, con cifras que oscilaron entre más de 15,000 y un máximo superior a 27,000 personas por año.

Las autoridades estadounidenses insisten en que la tendencia a la baja en los cruces irregulares se mantendrá, como resultado de las medidas de control fronterizo y de las nuevas estrategias migratorias impulsadas por la administración actual.

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