Las autoridades arrestaron este domingo al presunto responsable del incendio en la sinagoga Beth Israel, la mayor de Jackson, Misisipi, en un hecho que se investiga como posible ataque antisemita. El fuego se produjo a las 3:00 hora local (9:00 GMT) y, aunque los bomberos lograron controlarlo rápidamente, partes del templo resultaron dañadas y varios pergaminos de la Torá fueron destruidos.
El sospechoso fue localizado en un hospital local mientras recibía atención por quemaduras y quedó bajo custodia del FBI. Hasta el momento, no se han revelado su identidad ni los motivos que lo habrían llevado a cometer el incendio. Las autoridades confirmaron que se trató de un acto premeditado y evaluarán si se trata de un crimen de odio o un acto de terrorismo.
El alcalde de Jackson, John Horhn, condenó el ataque: “Los actos de antisemitismo y odio religioso son un ataque contra toda la ciudad y serán tratados como amenazas a la seguridad y la libertad de culto de nuestros residentes”.
El incidente revive la histórica vulnerabilidad del templo: Beth Israel ya había sido blanco del Ku Klux Klan en 1967, en represalia por el apoyo de su rabino, Perry Nussbaum, al Movimiento por los Derechos Civiles, recordó el congresista Ritchie Torres.
Organizaciones como el Comité Judío Estadounidense (AJC) señalaron que este incendio refleja un incremento preocupante del antisemitismo en EE. UU., que en 2024 aumentó un 5,8 % con los judíos siendo objetivo del 70 % de los ataques motivados por religión, según datos del FBI.
Por ahora, la sinagoga, la única en Jackson, ha suspendido sus servicios de forma indefinida mientras se evalúan los daños y se realiza la investigación.