Un incendio ocurrido el pasado miércoles en Wang Fuk Court, Tai Po, destruyó siete torres residenciales y marcó el fin de una era en Hong Kong: el centenario uso de andamios de bambú como sistema principal de construcción en altura. Tres contratistas permanecen detenidos por presunto homicidio imprudente.
El complejo estaba en rehabilitación, cubierto con cañas de bambú unidas con tiras de nailon y revestimientos plásticos, que no cumplían con las normas ignífugas. Esto convirtió la estructura en una “chimenea vertical”, elevando el fuego a categoría 5 en pocas horas.
Aunque los andamios de bambú eran una obra maestra de ingeniería, versátiles y económicos, su condición biológica y la densidad urbana hacen que sean incompatibles con la seguridad actual. Autoridades confirmaron que el material joven del bambú no fue la causa principal; los plásticos de revestimiento contribuyeron a la propagación del fuego.
Con este incidente, Hong Kong se alinea con otras ciudades de la región como Shenzhen y Macao, donde el bambú ha sido reemplazado por andamios de acero galvanizado más seguros, aunque menos estéticos. Expertos y gremios del sector piden un periodo de transición y capacitación para preservar la técnica y la experiencia de los artesanos del bambú en proyectos de menor altura.