El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil inició este martes el juicio contra diez militares acusados de planificar el asesinato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y otras altas autoridades, como parte del fallido intento de golpe de Estado liderado por el expresidente Jair Bolsonaro tras las elecciones de 2022.
Según la Fiscalía General, los acusados, en su mayoría pertenecientes a un cuerpo de élite del Ejército, presentaron su plan directamente a Bolsonaro en noviembre de 2022, cuando aún era presidente. Entre los objetivos del frustrado magnicidio figuraban el vicepresidente Geraldo Alckmin y el magistrado Alexandre de Moraes, actual relator del caso.
Las investigaciones, conocidas como operación “Puñal Verde y Amarillo”, revelan que los militares contaban con armas de guerra, apoyo logístico y seguimiento de los movimientos de sus víctimas. El general retirado Mario Fernandes, exviceministro de la Secretaría General de la Presidencia, es señalado como autor intelectual del plan.
El juicio, desarrollado en la Primera Sala de la Corte Suprema, la misma que condenó a Bolsonaro en septiembre pasado, concluirá el 19 de noviembre. Hasta ahora, 36 personas han sido procesadas por el intento de golpe, y ocho ya han recibido condenas de entre 2 y 27 años de prisión, incluidos exministros y exjefes militares.
La defensa de Bolsonaro, actualmente bajo arresto domiciliario, busca evitar su traslado a un penal en Brasilia, alegando problemas de salud del exmandatario, quien padece secuelas del atentado de 2018 y un incipiente cáncer de piel.