El gabinete de seguridad presentó este lunes a 37 personas acusadas de integrar una estructura criminal dedicada al hurto de teléfonos celulares en autobuses de distintas rutas del país, entre ellas la 29, 38, 101B, 41A, 45AB y 91, que operaban en San Salvador, Santa Ana, San Miguel y La Libertad.
El fiscal general de la República, Rodolfo Delgado, explicó que la banda actuaba como “carteristas”, utilizando mochilas para distraer a las víctimas y sustraer sus pertenencias durante los recorridos. Tras cometer los robos, los delincuentes abandonaban las unidades y eran recogidos por un vehículo conducido por otro integrante del grupo.
Las investigaciones iniciaron en enero de 2024 y permitieron la captura de los 37 sospechosos, mientras que otros cinco permanecen prófugos. Entre los detenidos figuran 17 hondureños, 11 salvadoreños, ocho nicaragüenses y un guatemalteco. Según las autoridades, la estructura era liderada por los nicaragüenses Joel Isaías Guerrero Siu y Rodrigo José Guerrero Siu, quienes coordinaban el robo y posterior venta de los teléfonos en el centro de San Salvador.
El director de Migración, Ricardo Cucalón, informó que varios de los detenidos se encontraban en condición migratoria irregular, habiendo ingresado al país por puntos no habilitados. Añadió que la institución tiene facultades para intervenir hospedajes y otros lugares donde se oculten los sospechosos.
Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, afirmó que los capturados serán procesados en El Salvador y no deportados. “No vamos a expulsar a estos criminales. Los vamos a tener en nuestras cárceles, donde aprenderán oficios y realizarán trabajos útiles para la sociedad”, indicó.
Las autoridades destacaron que la desarticulación de la banda impidió que esta se consolidara como una organización criminal de mayor alcance en el país.
