La población de migrantes indocumentados en Estados Unidos llegó a los 13,7 millones a mediados de 2023, lo que representa un aumento de 3 millones con respecto a 2019, cuando se estimaban 10,7 millones, según un informe difundido este martes por el Instituto de Política Migratoria (MPI). Se trata del incremento más significativo registrado en más de 20 años.
El estudio identifica varios factores detrás del repunte, entre ellos:
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La rápida reactivación económica tras la pandemia de COVID-19.
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El deterioro de las condiciones sociales, políticas y económicas en países como Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití.
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La persistente crisis estructural en Centroamérica.
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Políticas migratorias de la administración Biden, como los programas de “parole” humanitario y cambios en el sistema de asilo, que pudieron haber incentivado nuevas llegadas.
Aunque los mexicanos siguen siendo el grupo más grande entre los migrantes sin estatus legal (5,5 millones), el aumento reciente está impulsado en gran parte por ciudadanos de Honduras, Guatemala, Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil.
En 2023, se estimaba que uno de cada cuatro migrantes en Estados Unidos se encontraba en situación irregular.
El informe también revela que 4 millones de indocumentados contaban con protecciones temporales, como el TPS, DACA o permisos humanitarios. Otros 4,2 millones estaban casados con ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes, aunque enfrentaban barreras legales para regularizar su estatus, debido a disposiciones restrictivas de la ley migratoria federal.
Un punto crítico del informe es la situación de 6,3 millones de niños que viven con al menos un padre indocumentado. De ellos, apenas un millón son ciudadanos estadounidenses. Estos menores suelen enfrentar condiciones de vulnerabilidad económica, acceso limitado a servicios públicos y riesgo de separación familiar.
El 22 % de los indocumentados trabaja en el sector de construcción, y el 10 % en servicios de alimentación. Las áreas metropolitanas con mayores concentraciones son Los Ángeles, Houston y otras ciudades santuario.
A nivel estatal, las cifras más altas se registran en:
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California: 2,9 millones
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Texas: 1,96 millones
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Florida: 1,22 millones
Aunque el periodo entre 2019 y 2023 muestra un claro aumento, el MPI advierte que la población indocumentada podría haber comenzado a disminuir en 2025, debido al retorno de Donald Trump a la presidencia y su política de mano dura en migración, incluyendo más redadas y deportaciones.
