El canciller de Honduras, Javier Bu, declaró este lunes en la Asamblea General de la ONU que es “imperativo reformar” la Carta Constitutiva de las Naciones Unidas para democratizar el Consejo de Seguridad y devolver legitimidad, eficacia y justicia al organismo internacional.
Bu representó a la presidenta Xiomara Castro y subrayó que la reforma debería incluir:
-
Ampliación de los miembros permanentes y no permanentes, con representación regional equitativa.
-
Eliminación del derecho a veto, especialmente en situaciones de paz, alto al fuego o genocidios.
-
Fortalecimiento del rol de la Asamblea General, otorgándole mayor poder vinculante en decisiones sobre paz, seguridad y desarrollo.
-
Inclusión de mujeres, pueblos indígenas, juventudes y diásporas en los espacios de decisión.
“El poder de cinco miembros permanentes ha paralizado la acción colectiva, bloqueado llamados a la paz y permitido la impunidad de crímenes de guerra. La ONU no puede seguir siendo rehén de intereses particulares”, enfatizó Bu.
El canciller hondureño también condenó toda ocupación extranjera y amenazas de injerencia militar en América Latina, afirmando que estas acciones niegan el derecho de los pueblos a constituirse en Estados libres y soberanos.
Asimismo, Honduras ratificó su reconocimiento al Estado de Palestina y su apoyo a la solución de dos Estados en Oriente Medio, y reiteró su rechazo al bloqueo a Cuba, manteniendo la postura histórica del país frente a la Asamblea General de la ONU.