La Fiscalía General de la República (FGR) informó sobre el decomiso de 19 microbuses de la ruta 52, dinero en efectivo e inmuebles como parte de un proceso de materialización de bienes relacionados con una estructura de la pandilla 18 Revolucionarios.
Según el ministerio público, los bienes estaban bajo el control de Amanda del Carmen Cárcamo Barrera, señalada como cabecilla de la organización criminal. La Fiscalía detalló que la imputada administraba diversos establecimientos en el barrio San Esteban, utilizados como prostíbulos y cervecerías para la distribución de drogas y trata de personas.
De acuerdo con la investigación, Cárcamo mantiene vínculos con la pandilla desde 2007, lo que le habría permitido obtener fuertes ingresos ilícitos a través de la explotación de mujeres y actividades de narcotráfico.