La Administración de Donald Trump anunció nuevas medidas para hacer más difícil la naturalización de inmigrantes, como parte de su estrategia para combatir el supuesto fraude migratorio.
El director del USCIS, Joseph Edlow, afirmó que el examen actual es “demasiado fácil” y que se revisará para evaluar con mayor rigor los conocimientos cívicos y constitucionales de los solicitantes. Entre los cambios propuestos están:
-
Aumentar el puntaje mínimo requerido para aprobar.
-
Incluir un ensayo escrito donde los aspirantes expliquen qué significa ser ciudadano estadounidense.
-
Reforzar entrevistas con vecinos y compañeros de trabajo, práctica que no se usaba desde la administración de George W. Bush.
-
Desplegar agentes especiales para investigar casos sospechosos.
Edlow señaló que el enfoque pasará de una atención al solicitante a un modelo centrado en la aplicación estricta de la ley, describiendo la medida como una “guerra contra el fraude” en la naturalización.
Organizaciones civiles consideran que estas medidas podrían desalentar la naturalización, especialmente en un año electoral clave para la Casa Blanca, y forman parte de la política migratoria restrictiva de Trump.