Este año, El Salvador recibió la visita de varios funcionarios de alto nivel del gobierno estadounidense, quienes coincidieron en resaltar los resultados de las políticas de seguridad impulsadas por el presidente Nayib Bukele, las cuales han reducido drásticamente la criminalidad y posicionado al país como el más seguro del hemisferio occidental.
La visita más reciente fue la del senador republicano Ted Cruz, quien sostuvo un encuentro con Bukele y el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro. Tras la reunión, Cruz afirmó que El Salvador logró una reducción del 98 % en los homicidios, gracias a tácticas que calificó de “antiterroristas de vanguardia”. También recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en Tecoluca, donde constató las condiciones de reclusión de pandilleros de alta peligrosidad.
En junio, el vicesecretario de Estado Christopher Landau visitó el país y mantuvo conversaciones con el presidente sobre cooperación económica, tecnológica y migratoria. Landau también recorrió el Centro Histórico de San Salvador, un espacio que, según destacó, pasó de ser una zona de alto riesgo a convertirse en un punto de encuentro seguro para salvadoreños y turistas.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, llegó el 26 de marzo para reforzar la cooperación bilateral en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. Durante su visita, suscribió un memorando de cooperación que actualiza la Alianza de Seguridad para el Control de Fugitivos (SAFE), lo que permitirá un intercambio más ágil de información sobre prófugos entre ambos países.
Otra figura relevante fue el secretario de Estado Marco Rubio, quien elogió la estabilidad alcanzada bajo la actual estrategia de seguridad y aseguró que Bukele “probablemente es el líder más popular en Centroamérica, tal vez en toda América Latina, porque logró hacer de El Salvador un país seguro”.