Este viernes, agentes del FBI llevaron a cabo un allanamiento en la residencia de John Bolton, exasesor de seguridad nacional durante el primer mandato de Donald Trump, ubicada en Bethesda, Maryland. La acción se enmarca en una investigación sobre el manejo indebido de documentos clasificados.
La operación comenzó cerca de las 7 a.m., con autorización judicial. Aunque Bolton no se encontraba en la casa durante el registro, fue observado más tarde conversando con agentes en su oficina de Washington D.C.
El director del FBI, Kash Patel, aliado cercano a Trump, publicó en X: “Nadie está por encima de la ley… @FBI agents on mission”, enfatizando que la acción respondía a un proceso legal. La fiscal general Pam Bondi respaldó esa postura, señalando que la seguridad nacional no es negociable.
Donald Trump, por su parte, negó tener conocimiento previo del operativo y aprovechó para arremeter verbalmente contra Bolton, llamándolo «delincuente» y «antipatriótico». El registro ha revitalizado el enfrentamiento entre Bolton y Trump, que se profundizó después de que Bolton publicara su libro “The Room Where It Happened”, que el gobierno intentó bloquear por supuestamente revelar información clasificada.
Aunque investigaciones anteriores sobre ese contenido fueron desestimadas bajo la administración Biden, la acción actual refleja una escalada jurídica en medio de la nueva administración.