La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes nuevas directrices para la concesión de beneficios migratorios, que incluyen la incorporación de factores como actividad antiestadounidense, terrorismo o antisemitismo como elementos determinantes para rechazar solicitudes.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) informó que actualizó su manual de políticas con el fin de precisar los criterios que evaluarán los funcionarios en casos que dependen de su discreción. Entre los cambios, se establece que cualquier vínculo con organizaciones consideradas contrarias a las políticas de Washington será tratado como un “factor negativo abrumador”.
Asimismo, USCIS indicó que publicaciones en redes sociales con contenido antiestadounidense podrán ser consideradas en la evaluación de antecedentes. “Los beneficios migratorios no deben otorgarse a quienes desprecian al país”, afirmó Matthew Tragesser, portavoz de la institución, al subrayar que se intensificarán los controles.
El anuncio complementa un memorando previo que obliga a los solicitantes de ciudadanía a demostrar “buen carácter moral”. Ahora, los oficiales deben analizar no solo la ausencia de mala conducta, sino también la presencia de atributos positivos, como participación comunitaria, estabilidad laboral, vínculos familiares y cumplimiento de obligaciones fiscales.
La política también amplía la interpretación de conductas descalificadoras, que podrían abarcar incluso infracciones de tránsito recurrentes, dependiendo del criterio del funcionario evaluador.
Con estas medidas, la Casa Blanca busca endurecer el proceso migratorio y asegurar que los beneficios se otorguen únicamente a personas consideradas comprometidas con la sociedad estadounidense.