El más reciente informe anual sobre derechos humanos del Departamento de Estado de Estados Unidos, correspondiente a 2024, señala que en el sistema penitenciario salvadoreño «no hubo informes creíbles de violaciones significativas» durante el año pasado. Este reconocimiento contrasta con evaluaciones previas que, en 2023, mencionaban tortura, malas condiciones carcelarias y otros abusos.
El reporte, divulgado este martes con retraso, también resalta que la violencia de pandillas en El Salvador se mantuvo en niveles históricamente bajos. La administración estadounidense atribuye estos resultados al estado de excepción impulsado por el presidente Nayib Bukele, una estrategia que, según el documento, ha reducido drásticamente la criminalidad y convertido al país en el más seguro de América Latina.
