El féretro del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, fallecido este lunes tras permanecer dos meses en estado crítico por un atentado, fue recibido anoche en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional con una marcha fúnebre, pañuelos blancos y honores militares.
Cubierto con la bandera de Colombia y escoltado por oficiales de la Policía Nacional, el ataúd fue instalado frente a la presidencia del Congreso, acompañado por familiares y protegido por soldados del Batallón Guardia Presidencial. La ceremonia inició con el himno nacional, un minuto de silencio y un toque de corneta.
Líderes políticos de distintas corrientes, expresidentes como César Gaviria y Juan Manuel Santos, así como diplomáticos y autoridades locales, asistieron para rendir tributo al legislador del Centro Democrático, recordado por su compromiso con el servicio público. El presidente de la Cámara, Julián David López, y la vicepresidenta del Senado, Ana Paula Agudelo, exigieron justicia y advirtieron que el país no cederá ante la violencia.
Según medios locales, la llegada del ministro del Interior, Armando Benedetti, y de la directora del Dapre, Angie Rodríguez, provocó el retiro de la viuda y los hijos de Uribe Turbay, en señal de inconformidad. Antes, María Claudia Tarazona había expresado a la prensa que su esposo “soñaba con la paz y la unión de Colombia” y lamentó que su hijo repita la historia de violencia que golpeó a su familia.
Uribe Turbay fue atacado el 7 de junio en Bogotá durante un encuentro con simpatizantes, recibiendo dos disparos en la cabeza y uno en la pierna. Falleció la madrugada del lunes en la Fundación Santa Fe, a los 39 años. Permanecerá en cámara ardiente hasta el miércoles, cuando será trasladado a la Catedral Primada para sus exequias.