El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respaldó públicamente las reformas constitucionales aprobadas recientemente por la Asamblea Legislativa, las cuales habilitan la posibilidad de una reelección presidencial sin límites y modifican aspectos clave del sistema electoral salvadoreño.

A través de un mensaje publicado en inglés en su cuenta oficial en la red social X, el mandatario señaló que la reelección indefinida es una práctica común en países desarrollados y cuestionó la crítica internacional hacia El Salvador por adoptar un modelo similar. “Cuando una nación pequeña como la nuestra busca hacer lo mismo, lo presentan como una amenaza a la democracia”, expresó Bukele.

El presidente comparó el modelo adoptado con sistemas monárquicos parlamentarios de países europeos como el Reino Unido y España, asegurando que el rechazo internacional no se basa en principios democráticos, sino en el hecho de que “un país pobre se atreva a ejercer su soberanía”.

La reforma constitucional, propuesta por la diputada Ana Figueroa del partido oficialista Nuevas Ideas, modifica al menos cinco artículos de la Carta Magna. Entre los puntos más destacados se encuentra la eliminación de la prohibición de apoyar la reelección presidencial, anteriormente castigada con la pérdida de ciudadanía (artículo 75), y la habilitación de la reelección indefinida, según lo expresado por legisladores oficialistas.

El nuevo texto también amplía el periodo presidencial de cinco a seis años. Aunque se mantiene la disposición de que el presidente no puede continuar en funciones más allá del término oficial, ahora se aclara que un nuevo mandato por reelección no se considera una extensión del anterior.

Otro cambio significativo es la supresión de la segunda vuelta electoral. A partir de ahora, el binomio presidencial que obtenga la mayoría de votos en la primera ronda será declarado ganador, eliminando la necesidad de una segunda vuelta en caso de no alcanzar mayoría absoluta.

Las reformas también incluyen una modificación excepcional al actual mandato presidencial (2024-2029), el cual finalizará anticipadamente en 2027. Ese año se realizarán elecciones generales unificadas para presidente, vicepresidente, diputados y concejos municipales, con el fin de sincronizar todos los comicios nacionales.

Mientras el oficialismo defiende los cambios como una forma de fortalecer la voluntad popular y permitir que los ciudadanos elijan sin restricciones al presidente de su preferencia, la oposición los ve como una estrategia para prolongar el poder del partido Nuevas Ideas y debilitar los contrapesos democráticos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *