A tan solo 30 días de su inauguración, el centro de detención provisional conocido como Alligator Alcatraz —levantado en una antigua pista aérea de los Everglades— se ha convertido en la pieza central de la nueva estrategia migratoria del estado de Florida y, según activistas, en un símbolo de opacidad y posibles abusos.

Un proyecto exprés

  • Construcción relámpago: la instalación se erigió en apenas una semana con un costo estimado de USD 450 millones.

  • Ubicación estratégica: el complejo está rodeado de pantanos y caimanes, lo que limita la movilidad exterior y refuerza la seguridad natural del perímetro.

Primeras cifras oficiales y extraoficiales

  • 600 deportaciones en dos semanas, de acuerdo con el gobernador Ron DeSantis.

  • Hasta 1 000 detenciones desde su apertura, según cálculos de la Florida Immigrant Coalition (FLIC).

  • Capacidad actual: 2 000 personas, con planes de ampliarse a 4 000.

Un “hub” para vuelos de repatriación

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aprovecha la vieja pista del aeródromo para fletar vuelos directos. Cuando el contingente incluye a migrantes de varios países, los traslada primero a centros en Luisiana para agruparlos por nacionalidad antes de su expulsión.

Falta de transparencia y litigios

  • Datos incompletos: el proyecto TRAC de la Universidad de Syracuse denuncia que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no refleja en sus estadísticas oficiales el número real de detenidos en la instalación.

  • Demandas en curso:

    • ACLU y Americans for Immigrant Justice impugnan la legalidad del centro por supuestas violaciones de derechos y falta de acceso a tribunales.

    • Friends of the Everglades y Center for Biological Diversity cuestionan el impacto ambiental y la indefinición sobre quién ostenta la responsabilidad operativa.

Expansión nacional

  • El Gobierno federal contempla invertir USD 45 000 millones en nuevos recintos migratorios hasta 2029, cifra que permitiría alojar a 116 000 personas diarias, según el American Immigration Council.

  • La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó negociaciones con al menos cinco estados republicanos para replicar el modelo floridano.

Voces encontradas

“Florida ha sido pionera y la Casa Blanca insta a otros estados a seguir nuestro ejemplo”,
— Ron DeSantis, gobernador de Florida.

“Alligator Alcatraz encarna el exceso de un Gobierno que amplía sin control los campos de detención”,
— Jeff Migliozzi, Freedom For Immigrants.

Mientras Florida presume de eficiencia y rapidez, organizaciones de derechos humanos alertan sobre la “incomunicación” de los internos y la falta de supervisión judicial. Con la financiación federal en marcha y otros estados dispuestos a imitar la fórmula, el debate sobre detención masiva, derechos de los migrantes y protección ambiental apenas comienza.

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