El presidente Nayib Bukele, respondió a los recientes señalamientos del gobierno de Venezuela, que lo acusó de haber cometido maltratos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) contra ciudadanos venezolanos que fueron deportados a su país el 18 de julio, como parte de un intercambio que también incluyó la liberación de ciudadanos estadounidenses.
Venezuela, a través de su gobierno, alegó que los detenidos fueron víctimas de torturas y violaciones de derechos humanos mientras estuvieron en custodia en El Salvador. Ante estas acusaciones, el presidente Bukele expresó en la red social X que el gobierno de Nicolás Maduro aceptó el acuerdo de intercambio de prisioneros de manera voluntaria. «El régimen de Maduro estaba satisfecho con el acuerdo de intercambio; por eso lo aceptaron», afirmó Bukele, señalando que las críticas surgieron solo después de que Venezuela «se dio cuenta de que se quedaron sin rehenes del país más poderoso del mundo».
El régimen de Maduro estaba satisfecho con el acuerdo de intercambio; por eso lo aceptaron.
Ahora gritan y se indignan, pero no porque estén en desacuerdo con el trato, sino porque acaban de darse cuenta de que se quedaron sin rehenes del país más poderoso del mundo.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) July 22, 2025
El canje consistió en el regreso a Venezuela de 252 ciudadanos venezolanos que estaban recluidos en la megacárcel salvadoreña, a cambio de la liberación de 10 ciudadanos estadounidenses y otros prisioneros políticos que permanecían en cárceles venezolanas.
En un mensaje en su programa «Con Maduro +», el presidente venezolano, Nicolás Maduro, también acusó a Bukele de intentar frenar la salida de los aviones que trasladaban a los migrantes venezolanos, al colocar vehículos en la pista de despegue. Maduro calificó este acto como un intento de «provocar un accidente o evitar el despegue».
Por su parte, el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció la apertura de una investigación contra el presidente Bukele, el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, y el director de Centros Penales, Osiris Luna, por supuestas violaciones a los derechos humanos de los migrantes venezolanos. Saab denunció que los detenidos sufrieron «tratos inhumanos y degradantes», como permanecer durante horas arrodillados en pisos ásperos y ser expuestos a luz artificial intensa. «Bukele ordenó que los migrantes venezolanos sufrieran maltratos, golpizas y violaciones», acusó el fiscal.
A pesar de las acusaciones de Maduro y Saab, el presidente Bukele se mantuvo firme en su postura, defendiendo el acuerdo y asegurando que las críticas del régimen venezolano solo surgen debido a la pérdida de poder sobre los detenidos.
