Este jueves concluyó la fase de declaraciones de testigos en el juicio contra el exfiscal general Luis Martínez y otros dos acusados por delitos relacionados con corrupción.

Durante la audiencia, los testigos se centraron en el papel de Julio Arriaza González, exdirector de Defensa de los Intereses de la Sociedad de la Fiscalía, a quien se le atribuyen actos arbitrarios. Uno de los testimonios más relevantes fue el de un agente policial que aseguró haber recibido órdenes directas de captura por parte de Arriaza, incluyendo una contra Claudia Herrera por amenazas, en un proceso en el que participó activamente el denunciante Hugo Blanco Rais, sobrino del empresario Enrique Rais.

Otro testigo señaló que existieron interceptaciones telefónicas entre el exjuez Romeo Giammattei y otra persona, en las que se discutía la supuesta fabricación de un caso por amenazas. Según el testimonio, esta información fue comunicada al exfiscal Martínez sin que se tomaran medidas.

La parte acusadora sostiene que los casos fueron armados con información manipulada, mientras que Martínez niega haber incurrido en irregularidades y asegura que todo se hizo dentro del marco legal.

Con el cierre de esta etapa, el juicio pasará a la presentación de pruebas documentales y periciales. El caso, que se remonta a 2016, involucra también al abogado Francisco Grimaldi, procesado por fraude procesal.

La Fiscalía acusa al exfiscal Martínez de omitir investigaciones y divulgar información confidencial, presuntamente en beneficio del empresario Enrique Rais, con el objetivo de perjudicar a terceros.

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