El Gobierno de El Salvador solicitó a Estados Unidos que no aplique el nuevo arancel del 10 % a sus exportaciones, impuesto recientemente a más de 180 países por la administración del presidente Donald Trump.
La petición fue realizada en abril por la ministra de Economía, María Luisa Hayem, durante una reunión con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick. “Solicitamos que ese 10 % no se aplique a los productos salvadoreños”, declaró Hayem en una entrevista televisiva, subrayando que las conversaciones han sido “constructivas” y que esperan una resolución favorable.
El Salvador mantiene estrechos lazos comerciales con Estados Unidos, su principal socio comercial. Entre los productos más exportados al mercado estadounidense destacan textiles, productos agrícolas y plásticos.
Pese al impacto que podría representar este nuevo gravamen, Hayem destacó que las relaciones bilaterales atraviesan uno de sus mejores momentos, lo que abre la puerta a un posible tratamiento preferencial para el país.
El arancel del 10 %, anunciado por Trump el pasado 2 de abril como parte de una política de «liberación económica», ha generado tensiones globales y reacciones de aliados históricos como Canadá y la Unión Europea.
