La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este jueves un ambicioso plan fiscal impulsado por el expresidente Donald Trump, que incluye un impuesto del 1 % sobre las remesas enviadas por no ciudadanos. La medida fue aprobada por 218 votos a favor y 214 en contra, y se espera que sea firmada oficialmente el 4 de julio, Día de la Independencia estadounidense.

El impuesto comenzará a aplicarse a partir del 1 de enero de 2026 y representa un impacto directo para la comunidad salvadoreña en Estados Unidos, principal fuente de remesas para El Salvador. Según el Banco Central de Reserva (BCR), en 2024 las remesas desde EE. UU. sumaron $7,769.2 millones, por lo que el nuevo gravamen podría generar ingresos fiscales por $77.6 millones para el gobierno estadounidense.

Un estudio de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca) estima que cerca de 984,500 salvadoreños —más del 65 % de la diáspora en EE. UU.— estarían sujetos a este impuesto.

La aprobación del proyecto enfrentó resistencia en ambas cámaras del Congreso, con una prolongada sesión de casi nueve horas para intentar retrasar la votación. Finalmente, con una mayoría republicana consolidada y presiones de líderes como Mike Johnson, presidente de la Cámara Baja, la normativa fue ratificada.

El paquete legislativo también busca consolidar las deducciones fiscales implementadas durante el primer mandato de Trump y contempla recortes en programas sociales como Medicaid, mientras incrementa los fondos para seguridad fronteriza y defensa nacional.

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