En su primer mensaje televisado desde el alto el fuego alcanzado el martes, el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, aseguró que su país había «aplastado» a Israel y dado a Estados Unidos una «dura bofetada», tras los intensos intercambios de misiles y drones entre las fuerzas iraníes y los países involucrados en el conflicto.

Durante su discurso, Jameneí no mencionó directamente el alto el fuego mediado por EE. UU., que entró en vigor el 24 de junio, ni las próximas negociaciones anunciadas por Washington, pero centró su mensaje en lo que consideró victorias estratégicas frente a las potencias occidentales. Según el líder iraní, «el régimen sionista» (Israel) quedó «noqueado y aplastado bajo los golpes de la República Islámica». En cuanto a Estados Unidos, afirmó que el ataque estadounidense a sus instalaciones nucleares no tuvo «ningún efecto significativo» y que el presidente Donald Trump había «exagerado» la magnitud de la respuesta iraní.

Jameneí también defendió el ataque iraní a la base Al-Udeid en Catar, una de las principales instalaciones militares estadounidenses en la región. El líder supremo iraní criticó la minimización del incidente en los medios internacionales, asegurando que fue un ataque de gran magnitud y que «si se produce un ataque en el futuro, el coste para el enemigo será sin duda elevado». Según sus palabras, el hecho de que Irán pueda acceder a importantes centros estadounidenses en la región y actuar cuando lo considere necesario subraya la fuerza y la determinación del país.

El conflicto, que comenzó el 13 de junio con un ataque de Israel a instalaciones nucleares y militares iraníes, se extendió durante casi dos semanas con enfrentamientos aéreos y terrestres, dejando un saldo trágico de al menos 28 muertos civiles en Israel y 627 en Irán. El fuego cruzado incluyó misiles y drones de ambos lados, mientras que la intervención de EE. UU. al final de la guerra marcó el inicio de un alto el fuego que, según Washington, servirá de base para reanudar las negociaciones sobre el futuro nuclear de Irán.

El discurso de Jameneí subraya la creciente tensión en la región y las complejas dinámicas de poder entre Irán, Israel y Estados Unidos. Si bien el alto el fuego parece haber puesto fin temporalmente al conflicto, las amenazas y las advertencias del líder iraní sobre futuros enfrentamientos dejan claro que las tensiones no se han disipado por completo.

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