China y Estados Unidos han alcanzado un acuerdo sobre los términos de su última ronda de negociaciones, celebrada en Londres, según informó hoy el Ministerio chino de Comercio. En el acuerdo, Pekín se compromete a «revisar y aprobar» las solicitudes de exportación de bienes restringidos, como las tierras raras, tras una serie de intensas discusiones entre ambos países.
El portavoz del Ministerio indicó que, tras las negociaciones en Londres, los equipos comerciales de ambos países mantuvieron una comunicación constante y recientemente confirmaron los detalles del acuerdo, que ahora está en proceso de ser implementado. Según el comunicado, China revisará y aprobará las solicitudes de exportación de bienes controlados «que cumplan con las condiciones legales», lo que parece referirse específicamente a las tierras raras, minerales esenciales para industrias como la defensa y la automoción.
En contrapartida, Estados Unidos se comprometió a cancelar una serie de medidas restrictivas impuestas a China, aunque no se proporcionaron detalles específicos sobre las acciones que serán levantadas. Esta resolución sigue los consensos alcanzados entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping durante una llamada telefónica el 5 de junio, la cual desbloqueó las negociaciones y abrió el camino para las reuniones en Londres.
El acuerdo también fue confirmado por Trump, quien en declaraciones recientes reveló que Estados Unidos había firmado el acuerdo con China, aunque nuevamente sin entrar en detalles adicionales sobre los términos pactados.
Detalles del Acuerdo y los Desafíos Arancelarios
El acuerdo, que ha generado especulaciones sobre su contenido, también establece un marco para la resolución de disputas comerciales que surgieron tras la guerra comercial que comenzó en 2018. A mediados de junio, Trump mencionó que el acuerdo implicaba la implementación de aranceles estadounidenses del 55 % a productos chinos, así como un arancel del 10 % sobre los bienes estadounidenses por parte de Pekín.
Este entendimiento busca reducir las tensiones que se incrementaron tras el incumplimiento de los compromisos de la tregua comercial alcanzada en Ginebra en mayo, que inicialmente había establecido una reducción significativa de aranceles mutuos entre ambas potencias. La disputa surgió después de que Estados Unidos acusara a China de restringir la exportación de chips de inteligencia artificial y otros bienes tecnológicos clave, mientras que China señalaba las restricciones estadounidenses sobre tierras raras como una violación del acuerdo.
Impacto de la Guerra Comercial
La guerra comercial entre China y EE. UU., que comenzó bajo la administración de Trump en 2018, ha tenido repercusiones globales, afectando las cadenas de suministro, el comercio internacional y las economías de ambas naciones. La imposición de aranceles y restricciones comerciales ha llevado a un efecto de «embargo comercial» entre las dos economías más grandes del mundo, aunque este reciente acuerdo podría ser un paso hacia la distensión.
A medida que ambos países comienzan a implementar el acuerdo, se espera que continúen trabajando en la implementación de los compromisos alcanzados, con la esperanza de reducir las tensiones comerciales y avanzar hacia un marco de comercio más equilibrado y predecible.