Una sorpresiva especulación periodística ha encendido el debate internacional luego que el conocido comentarista y periodista estadounidense Geraldo Rivera publicara el domingo un artículo titulado “¿Qué sigue para Musk, El Salvador?”, en el que plantea la posibilidad de que Elon Musk —uno de los hombres más ricos e influyentes del mundo— pueda considerar refugiarse en El Salvador tras una abrupta ruptura política con el presidente estadounidense Donald Trump.

Rivera argumenta que Musk enfrenta una fuerte tormenta política, económica y empresarial, agravada tras insinuar públicamente que Trump tenía vínculos con la red de abuso infantil encabezada por el fallecido Jeffrey Epstein. Este señalamiento, asegura Rivera, habría desatado represalias de sectores radicales del movimiento MAGA, que ahora buscarían “derribarlo” mediante investigaciones, posibles acusaciones penales y escándalos mediáticos.

¿Por qué El Salvador?

Rivera no solo cita los crecientes problemas de Musk, sino también su vínculo previo con el presidente salvadoreño Nayib Bukele, con quien sostuvo una larga reunión en septiembre de 2024. Bukele describió entonces al magnate como “una de las grandes mentes de nuestro tiempo”, y difundió imágenes del encuentro en su red social X, propiedad del mismo Musk.

El periodista sugiere que El Salvador, bajo Bukele, podría representar un refugio ideal para figuras disruptivas o perseguidas políticamente, gracias a su modelo pro-tecnología, su apuesta por las criptomonedas, su discurso soberanista y el ambiente legal que favorece a empresarios extranjeros.

“Quién sabe, podría acabar en El Salvador”, concluye Rivera en su texto, tras describir el aislamiento político creciente de Musk en Estados Unidos.

Reacciones y contexto

Hasta el momento, ni Elon Musk ni El Salvador han emitido comentarios oficiales al respecto. Sin embargo, la especulación se produce en un momento en que El Salvador ha ganado notoriedad internacional por sus políticas de seguridad, adopción de bitcoin y promoción de inversiones tecnológicas como Bitcoin City y proyectos geotérmicos para minería de criptoactivos.

La relación entre Musk y Trump, antes cercana, se habría deteriorado irreparablemente en los últimos días, al punto que, según Rivera, “Musk ha despertado a un monstruo dormido del MAGA”, refiriéndose a la facción ultraconservadora y combativa del Partido Republicano.

Aunque el texto de Rivera es una opinión periodística y especulativa, pone sobre la mesa un tema inusual: la posibilidad de que El Salvador —hasta hace poco considerado uno de los países más inseguros del mundo— pueda convertirse en un refugio geopolítico y tecnológico para figuras influyentes que enfrentan presión en Occidente.

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