Las autoridades de inmigración de Estados Unidos arrestaron en la ciudad de Frederick, Maryland, a Moisés Alberto Figueroa Bonilla, un salvadoreño identificado como integrante activo de la organización criminal Mara Salvatrucha (MS-13), según informó la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
El arresto se realizó en la residencia del sujeto, luego de que una verificación de antecedentes confirmara su afiliación a la estructura criminal. De acuerdo con ICE, Figueroa Bonilla ha sido deportado en cuatro ocasiones anteriores, y será expulsado de manera definitiva por representar una amenaza a la seguridad pública y por su reiterado ingreso ilegal al país.
FREDERICK, Md. — We arrested Salvadoran MS-13 gang member Moises Alberto Figueroa-Bonilla May 27 at his residence.
His membership in the violent transnational terrorist organization was confirmed, and he was considered a clear threat to the community.
He also proved he has no… pic.twitter.com/kWow8k1gx5
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) June 2, 2025
«Este individuo no ha mostrado ningún respeto por las leyes de nuestra nación al regresar repetidamente después de ser deportado», señaló la agencia federal.
Como parte de su política de seguridad fronteriza, las autoridades estadounidenses han intensificado la identificación y deportación de miembros de pandillas transnacionales, especialmente de la MS-13.
Otro pandillero salvadoreño capturado en Texas tras persecución
En un caso reciente, Luis Miguel Pérez, de 34 años, también señalado como miembro de la MS-13, fue arrestado tras una extensa persecución policial en Colony Ridge, Texas, el pasado mes de febrero.
La Oficina del Sheriff del Condado de Liberty detalló que el operativo fue desencadenado por una denuncia ciudadana sobre una disputa entre dos personas. Una vez detenido, las autoridades confirmaron que Pérez había sido deportado en siete ocasiones y enfrentaba una orden de arresto por agresión agravada en el estado de Maryland.
Ambos casos refuerzan los esfuerzos de las autoridades estadounidenses por impedir el reingreso de individuos considerados peligrosos para la comunidad, especialmente aquellos ligados a estructuras criminales transnacionales.