Entre mayo de 2024 y mayo de 2025, El Salvador experimentó al menos 113 días de calor extremo, de los cuales 105 fueron provocados directamente por el cambio climático inducido por la actividad humana, según el informe “El cambio climático y la escalada de calor extremo global”, elaborado por la organización World Weather Attribution (WWA), en colaboración con el Centro Climático de la Cruz Roja y otras entidades científicas internacionales.
El estudio identifica tres olas de calor relevantes en territorio salvadoreño durante ese periodo: del 7 al 12 de mayo de 2024, del 29 de mayo al 3 de junio, y del 9 al 14 de octubre del mismo año. La investigación también revela que en las últimas tres décadas, la temperatura promedio del país ha aumentado 0.9 grados Celsius, intensificando la frecuencia y severidad de estos fenómenos.
A escala global, el análisis estima que cerca de 4 mil millones de personas —casi la mitad de la población mundial— vivieron al menos un mes adicional de calor extremo en el último año. Además, en 195 países se ha duplicado la cantidad de días con temperaturas peligrosamente altas en comparación con un escenario sin cambio climático.
El documento advierte sobre los impactos directos de estas condiciones, especialmente en grupos vulnerables como adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, embarazadas y trabajadores en ambientes cerrados sin ventilación. El calor excesivo incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, complicaciones respiratorias, estrés térmico y disminución de la productividad.
También se destaca que el calor extremo puede comprometer la producción agrícola, agravar la escasez de agua, saturar los sistemas de salud y afectar la infraestructura energética.
El informe sitúa a Aruba como el territorio más afectado del planeta, con 187 días de calor extremo en el año, cuando en un contexto sin cambio climático solo habría tenido 45.