El Tribunal Supremo de Estados Unidos respaldó una solicitud de la administración de Donald Trump para desmantelar un programa migratorio que permitía a ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela vivir y trabajar legalmente en el país.
Con esta decisión, más de 532,000 personas que ingresaron bajo esta medida impulsada durante la presidencia de Joe Biden podrían quedar expuestas a procesos de deportación. El programa permitía la entrada legal a solicitantes que completaban su trámite desde el extranjero, pero ahora se encuentra en riesgo de desaparecer como parte de un paquete de restricciones impulsado por Trump.
Aunque un tribunal federal en Massachusetts bloqueó inicialmente la orden, argumentando que debía evaluarse caso por caso, la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, elevó el caso al Tribunal Supremo, que finalmente dio luz verde a su eliminación, según informó la cadena CNN.
Esta es la segunda victoria legal de Trump en temas migratorios en lo que va de mayo, tras lograr también el fin del estatus de protección para migrantes venezolanos. La nueva postura de la Casa Blanca apunta a reducir beneficios migratorios y acelerar deportaciones, marcando un giro en la política migratoria del país.