El excomisionado de derechos humanos y libertad de expresión en El Salvador, Andrés Guzmán Caballero, ha generado un gran revuelo tras su renuncia al cargo en medio de tensiones políticas y acusaciones. Guzmán, quien asumió el cargo en mayo de 2023, anunció su salida en X tras la captura de Ruth López, jefa de la Unidad Anticorrupción de la ONG Cristosal, lo que desató críticas sobre su gestión y su papel en el gobierno de Nayib Bukele.
Ratas, barcos y otras metáforas flojas …..
Dicen que las ratas abandonan el barco…
Pero hay quienes no entendieron que no todos estábamos escondidos en la bodega: algunos remábamos, aun sabiendo que la tormenta era inevitable.Mientras algunos lanzan insultos desde la…
— Andrés GUZMAN CABALLERO (@andresguzm) May 20, 2025
En su mensaje de renuncia, Guzmán rechazó las críticas y alegó que no estaba “escondido en la bodega”, refiriéndose a aquellos que lo acusaban de abandonar el barco. En un tono desafiante, escribió: “El ruido pasará. El rumbo permanece. Que cada quien elija con qué hundirse; yo ya elegí por qué vivir”. También se refirió a quienes lo atacaban desde una “comodidad de la orilla” y a los que calificó de “complices con los terroristas”. Su mensaje fue una defensa vehemente de su trabajo y de su decisión de haber cumplido con su deber, aunque las críticas, según él, eran inevitables.
Guzmán dejó claro que cerraba un capítulo con la frente en alto, señalando que su propósito no era ser aplaudido, sino servir, y que, pese a las críticas, había hecho lo correcto según su conciencia. A su renuncia, también agregó una reflexión sobre los retos del poder, mencionando que una “regla esencial del poder” es saber cuándo es el momento de cerrar un ciclo y comenzar uno nuevo con prudencia.