La Fiscalía General de la República (FGR) ha logrado que Óscar Adilio Gámez Leiva, un tramitador falso de visas, reciba una condena de 18 años de prisión por el delito de estafa agravada. Además, Gámez Leiva deberá reintegrar a las víctimas un total de $22,500 dólares como parte de la responsabilidad civil por el daño causado.
Gámez Leiva se aprovechó de la buena fe de 9 personas, quienes confiaron en él para gestionar visas de trabajo en Estados Unidos y Dubái (Emiratos Árabes Unidos). El imputado se hacía pasar como representante de la empresa ficticia International Labor and Service, ofreciendo servicios para tramitar visas de trabajo por un costo de $2,500 dólares por persona. Sin embargo, las víctimas nunca recibieron las visas prometidas.
Desde octubre de 2018, las personas afectadas realizaron pagos a Gámez Leiva en distintas localidades del departamento de Cabañas, confiando en su falsa oferta. A pesar de la suma de dinero entregada, los trámites nunca fueron realizados y las víctimas se vieron estafadas.
En el juicio realizado en el Tribunal de Sentencia de Sensuntepeque, la Fiscalía presentó pruebas contundentes que demostraron la responsabilidad penal del imputado. El tribunal determinó que Gámez Leiva incurrió en estafa agravada, por lo que se le impuso la pena de prisión y la obligación de devolver el dinero a las víctimas.
En este caso también fue procesado Joel Antonio Calles Bonilla, quien actuaba como colaborador de Gámez Leiva. Calles Bonilla se encargaba de conciliar con las víctimas y facilitar la estafa, por lo que se le procesó junto al principal imputado.
Gámez Leiva cumple su condena en un centro penitenciario del país, y la Fiscalía continúa trabajando para garantizar la restitución de los fondos a las víctimas y la justicia para quienes fueron engañados por este fraude.