Más de 200 agentes de seguridad continúan este lunes la intensa búsqueda de siete reclusos que escaparon el pasado viernes del Centro de Justicia de Nueva Orleans, en una fuga que ha encendido las alarmas en varios estados del sur de EE.UU.

Los fugitivos, condenados por delitos graves como asesinato y agresión con arma de fuego, forman parte de un grupo de diez internos que lograron salir del penal a través de un agujero detrás de un inodoro. Solo tres fueron recapturados poco después.

El fiscal del distrito de Orleans, Jason Williams, denunció negligencias en la seguridad del penal y advirtió que los reclusos podrían estar armados. “Esta fuga es absurda y peligrosa. Nunca debió haber ocurrido”, expresó, revelando además que miembros de su equipo han abandonado la ciudad por temor a represalias.

Las autoridades han alertado a los estados vecinos —Texas, Misisipi, Arkansas, Georgia, Oklahoma y Tennessee— ante la posibilidad de que los prófugos hayan cruzado fronteras estatales. Las imágenes de las cámaras muestran a los hombres huyendo por un agujero en la pared, trepando una valla con mantas para evitar el alambre de púas y escapando por una autopista cercana.

Los investigadores no descartan complicidad interna y han confirmado que la fuga no fue detectada sino hasta la mañana siguiente, durante un conteo rutinario. Un mensaje hallado en la pared del punto de escape resume la gravedad del caso: “Demasiado fácil, jaja”.

El FBI ofrece una recompensa de hasta 10.000 dólares, y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos añadió 5.000 más por información que lleve a la captura de los fugitivos.

Más de 200 agentes de seguridad continúan este lunes la intensa búsqueda de siete reclusos que escaparon el pasado viernes del Centro de Justicia de Nueva Orleans, en una fuga que ha encendido las alarmas en varios estados del sur de EE.UU.

Los fugitivos, condenados por delitos graves como asesinato y agresión con arma de fuego, forman parte de un grupo de diez internos que lograron salir del penal a través de un agujero detrás de un inodoro. Solo tres fueron recapturados poco después.

El fiscal del distrito de Orleans, Jason Williams, denunció negligencias en la seguridad del penal y advirtió que los reclusos podrían estar armados. “Esta fuga es absurda y peligrosa. Nunca debió haber ocurrido”, expresó, revelando además que miembros de su equipo han abandonado la ciudad por temor a represalias.

Las autoridades han alertado a los estados vecinos —Texas, Misisipi, Arkansas, Georgia, Oklahoma y Tennessee— ante la posibilidad de que los prófugos hayan cruzado fronteras estatales. Las imágenes de las cámaras muestran a los hombres huyendo por un agujero en la pared, trepando una valla con mantas para evitar el alambre de púas y escapando por una autopista cercana.

Los investigadores no descartan complicidad interna y han confirmado que la fuga no fue detectada sino hasta la mañana siguiente, durante un conteo rutinario. Un mensaje hallado en la pared del punto de escape resume la gravedad del caso: “Demasiado fácil, jaja”.

El FBI ofrece una recompensa de hasta 10.000 dólares, y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos añadió 5.000 más por información que lleve a la captura de los fugitivos.

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