Una decisión emitida este lunes por la Corte Suprema de Estados Unidos dejó sin efecto una orden judicial previa que protegía a unos 350,000 inmigrantes venezolanos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS), dejándolos expuestos a la deportación y sin autorización legal para trabajar.
El fallo, de solo dos párrafos, permite a la administración Trump revocar de inmediato el amparo migratorio otorgado por razones humanitarias. Expertos lo califican como la mayor pérdida de estatus legal para extranjeros en la historia reciente del país.
Organizaciones como la ACLU y la Alianza TPS advierten del impacto humano y económico de la medida, mientras que demandantes venezolanos aseguran que enfrentan un riesgo real si deben regresar a su país. La decisión también genera preocupación sobre un posible uso político de las decisiones migratorias.
Aunque la batalla legal continúa, abogados y activistas temen que la Casa Blanca ejecute la cancelación del TPS en cualquier momento. Mientras tanto, miles de familias venezolanas enfrentan una nueva etapa de incertidumbre.