La Fiscalía General de México descartó que una finca en Teuchitlán, Jalisco, señalada por colectivos de búsqueda como un “campo de exterminio”, haya funcionado como tal, aunque confirmó que era un centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En el lugar, familiares de desaparecidos encontraron en marzo fragmentos óseos calcinados, ropa y calzado, lo que avivó denuncias sobre presuntos crematorios clandestinos. Sin embargo, el fiscal Alejandro Gertz afirmó que no se hallaron osamentas completas ni evidencia de hornos, y que los restos podrían tener una antigüedad considerable.
Las investigaciones continúan para esclarecer si hubo reclutamiento forzado y cuántas víctimas estuvieron vinculadas al sitio. También se indaga la posible complicidad de autoridades locales, ya que desde 2021 había alertas que no fueron atendidas.
México acumula más de 127,000 desaparecidos, siendo Jalisco el estado con más casos. El CJNG, una de las organizaciones criminales más poderosas del país, ha sido identificado como operador de múltiples centros clandestinos en la región.