Durante su intervención en el foro Gran Patrimonio–Futuro Común en la ciudad de Volgogrado, el presidente ruso, Vladímir Putin, abogó por la creación de un nuevo orden mundial más “justo y multipolar” basado en el respeto mutuo entre naciones y en una arquitectura de seguridad que garantice la protección de todos los estados sin dañar los intereses de terceros.
“El mundo necesita un sistema de seguridad igualitario e indivisible”, declaró el mandatario, acompañado por el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, en vísperas del 80 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi.
Putin también criticó, sin aludir directamente a ninguna nación, los intentos de imponer modelos políticos o intereses bajo supuestos de “exclusividad”, y llamó a combatir el resurgimiento del nazismo, la rusofobia y el antisemitismo. En ese marco, propuso la creación de una comisión para preservar la memoria histórica de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial.
Ambos mandatarios realizaron una ofrenda floral en el memorial de Mamáev Kurgán, símbolo de la resistencia soviética en la batalla de Stalingrado, y tienen prevista una reunión bilateral para abordar temas estratégicos.
Putin visita Volgogrado en una fecha simbólica, al cumplirse 80 años del fin de una de las batallas más decisivas y sangrientas de la historia, en la que el Ejército Rojo logró derrotar al Sexto Ejército alemán tras más de 200 días de combates.