En una emotiva ceremonia celebrada en la Basílica del Santo Sepulcro, en el corazón de la Ciudad Vieja de Jerusalén, fieles de distintas comunidades cristianas se congregaron este miércoles para rendir homenaje al Papa Francisco durante una misa de réquiem.
El templo, considerado uno de los lugares más sagrados del cristianismo, acogió a cientos de personas que, entre oraciones y gestos de recogimiento, expresaron su pesar por el fallecimiento del pontífice argentino, recordado por su mensaje de paz y esperanza.
Na’ma Tarsha, residente de Jerusalén Este, destacó la relevancia del momento: “Quise venir a rezar por él en este lugar que representa la resurrección, porque su legado seguirá vivo, especialmente en tiempos difíciles como los que vivimos en Palestina”.
La misa estuvo marcada por un ambiente solemne y un mensaje de consuelo. Muchos asistentes recordaron el compromiso del Papa con la justicia y su firme postura frente a la violencia en Gaza, conflicto que denunció con insistencia hasta sus últimos días.