La más reciente encuesta de CID Gallup reveló un descenso significativo en la opinión favorable de los salvadoreños hacia el desempeño de los diputados de la Asamblea Legislativa. Según los resultados, un 61 % de los encuestados considera que el trabajo de los parlamentarios está «muy bien» o «algo bien», una disminución de 11 puntos en comparación con el 70 % registrado en enero de este año.
El estudio, que consultó a 1,200 personas entre el 15 y el 23 de noviembre con un margen de error de ±2.8 puntos porcentuales, destaca un creciente descontento. “Vemos un descontento con los diputados; aquella esperanza que se dio al momento de las elecciones ha disminuido ya en 10 puntos, teniendo un efecto neto de casi 20”, explicó Luis Haug, gerente general de CID Gallup, durante una entrevista en el programa Frente a Frente.
Factores detrás del declive
Entre las razones señaladas para esta caída en la percepción pública se encuentran varias controversias que han afectado la credibilidad de los diputados:
- Préstamos millonarios a funcionarios públicos: En enero de este año, una investigación periodística reveló que el Banco Hipotecario otorgó créditos de hasta $4.9 millones a 27 funcionarios, incluidos nueve diputados, generando cuestionamientos sobre favoritismos y uso de recursos públicos.
- Falta de transparencia en presupuestos legislativos: La publicación de planillas de empleados y asignaciones presupuestarias de los grupos parlamentarios expuso desigualdades y excesos. Este escándalo llevó al presidente Nayib Bukele a intervenir en julio, ordenando recortes en los presupuestos legislativos.
- Antes de los recortes, cada diputado disponía de $14,500 mensuales para su equipo, cifra que fue reducida a $11,000. La Asamblea reorientó aproximadamente $5 millones en becas tras esta medida.
- La polémica se avivó cuando se reveló que algunos legisladores asignaban salarios superiores a $2,000 a comunicadores y fotógrafos.
- Críticas internas y externas: En agosto, el presidente de la Asamblea, Ernesto Castro, admitió «errores» en las asignaciones presupuestarias y prometió mayor transparencia. No obstante, la percepción de opacidad y la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo continuaron generando tensiones.
Deshonestidad en aumento
Otro aspecto preocupante de la encuesta es la percepción de la honestidad de los diputados. Solo el 16 % de los encuestados cree que los legisladores son «muy honestos», mientras que un 28 % considera que son «poco honestos» y un 13 % opina que no lo son en absoluto. Según Haug, «el nivel de deshonestidad ha subido, relativamente, bastante».
Perspectivas a futuro
El descontento hacia la Asamblea Legislativa plantea desafíos importantes para los diputados de cara al próximo periodo legislativo, que comenzará en 2024 con una Asamblea reducida de 84 a 60 diputados. Aunque el presidente Bukele y su partido Nuevas Ideas han impulsado medidas para recuperar la confianza ciudadana, los resultados de la encuesta indican que la población sigue demandando mayor transparencia, eficiencia y honestidad en el desempeño de sus representantes.
La encuesta de CID Gallup pone de relieve la necesidad de acciones concretas que respondan a las expectativas de los salvadoreños, quienes continúan evaluando críticamente el trabajo de sus representantes en un contexto de creciente exigencia por rendición de cuentas.