El Salvador envió un paquete de ayuda humanitaria a Costa Rica, compuesto por tres aviones con más de 300 rescatistas, personal médico, caninos entrenados y 400 toneladas de suministros, para asistir a las zonas afectadas por el huracán Rafael. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, informó a través de las redes sociales que el primer avión llegó a Costa Rica a primera hora de la mañana, y que los tres vuelos se coordinaron para llegar en las próximas horas, mientras que parte de la ayuda continuaría en 20 camiones que ya estaban siendo cargados.
Los rescatistas salvadoreños incluyen a miembros de Protección Civil, paramédicos del Servicio de Emergencias Médicas (SEM), personal de la policía, y efectivos de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES). Estos equipos se desplazaron hacia las regiones de Guanacaste y Limón, las más afectadas por las inundaciones causadas por el huracán, donde trabajarán junto a las autoridades costarricenses para brindar asistencia.
#MisiónCostaRica | El Gobierno del Presidente @nayibbukele envía una misión humanitaria conformada por más de 300 profesionales en rescate y atención médica, para apoyar a Costa Rica, afectada tras el huracán Rafael. Se ha destinado 400 toneladas de suministros que serán… pic.twitter.com/3FnPycWoDg
— Secretaría de Prensa de la Presidencia (@SecPrensaSV) November 12, 2024
El presidente Rodrigo Chaves de Costa Rica expresó su agradecimiento y destacó que la ayuda llegó rápidamente gracias a la coordinación entre ambos países, que operaron de manera eficiente y en tiempo récord. El primer avión trajo consigo 100 rescatistas, expertos en emergencias, y el primer cargamento de suministros. La ayuda también incluye equipos de rescate y material para atención médica.
La ayuda fue ofrecida por Bukele durante su reciente visita a Costa Rica, cuando Chaves destacó la crisis climática provocada por el huracán Rafael. En esa ocasión, Bukele había ofrecido asistencia humanitaria, que originalmente iba destinada a España para apoyar a las víctimas de las inundaciones en Valencia. Sin embargo, al enterarse de la emergencia en Costa Rica, Bukele decidió redirigirla para apoyar a los costarricenses afectados.
Este gesto de solidaridad refuerza las buenas relaciones entre El Salvador y Costa Rica, y destaca la rapidez con que los gobiernos de ambos países pueden coordinar esfuerzos ante desastres naturales.