Una mujer salvadoreña ha sido arrestada y acusada de ser sicaria de la célula conocida como Guerrero Nueva Generación, parte del cártel Jalisco Nueva Generación. Este arresto se produjo tras un violento ataque en el municipio de Tecpan de Galeano, en la Costa Grande del estado de Guerrero, el pasado jueves.

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero confirmó en un comunicado que se llevaron a cabo detenciones de 15 personas implicadas en el enfrentamiento, de las cuales 10 son guatemaltecos, una es salvadoreña y cuatro son mexicanos. El comunicado no reveló los nombres de los detenidos.

Las investigaciones preliminares indican que el grupo armado atacó a agentes de seguridad locales que realizaban actividades de prevención en la zona. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad federal, el objetivo del grupo armado, conocido como «GNG» (Guerrero Nueva Generación), era atacar al cártel de Los Granados. Un día antes del ataque, el grupo había lanzado un video amenazando a la alcaldesa Alba Soberanis, acusándola de tener vínculos con la delincuencia organizada.


El ataque fue repelido gracias a la intervención de fuerzas federales y estatales, que incluyeron a la Guardia Nacional, la Policía Estatal y Agentes Ministeriales. Como resultado del enfrentamiento, se reportaron 17 pistoleros abatidos y 15 arrestos. Lamentablemente, el ataque dejó también dos policías muertos y cuatro heridos, tres de ellos militares.

Las autoridades informaron que, entre los 14 delincuentes abatidos y sin identificar, podrían haber personas originarias de Centroamérica. Durante la operación, las autoridades confiscaron un arsenal que incluía 21 armas largas, más de 5,500 cartuchos, 60 cargadores, equipo táctico diverso y al menos 17 vehículos, tres de ellos con blindaje artesanal y con reporte de robo.

El estado de Guerrero, debido a su ubicación estratégica sobre las costas del Pacífico, es un escenario frecuente de operaciones de grupos violentos dedicados al narcotráfico y la extorsión. Este clima de violencia se ha intensificado recientemente, como lo demuestra el asesinato del alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos, quien fue decapitado solo seis días después de asumir el cargo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *