En una reciente entrevista en el programa Punto de Vista de la radio YSKL, el viceministro de Transporte, Nelson Reyes, anunció que más de 1,800 personas han sido detenidas por el delito de conducción peligrosa desde el inicio del año.

“Actualmente tenemos casi 1,900 personas detenidas por este delito, que no es solo una falta, sino un delito penal”, explicó Reyes, enfatizando la gravedad de esta infracción.

De acuerdo con el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, se ha registrado un incremento del 31% en comparación con 2023, con 1,874 detenciones desde el 1 de enero hasta el 24 de octubre. De las personas detenidas, el 96% son hombres y el 4% mujeres.

Reyes también destacó que, bajo el régimen de excepción, los tiempos administrativos para procesar a los conductores que manejan bajo los efectos del alcohol han cambiado. “Estos pueden variar desde 72 horas hasta 15 días”, indicó.

“Conducir bajo los efectos de bebidas embriagantes puede llevar a una detención de hasta 15 días sin que la persona esté a la orden de un juez, quien puede determinar que el detenido permanezca en custodia hasta el juicio”, añadió el viceministro.

Reyes enfatizó que la conducción peligrosa puede resultar en penas de cárcel, especialmente cuando hay lesiones o daños significativos. La última reforma al artículo 147 del Código Penal, aprobada en diciembre de 2021, establece penas de prisión de 2 a 4 años para conductores peligrosos, y de 3 a 6 años para el transporte público de pasajeros y de carga.

El Código Penal tipifica como conducción peligrosa acciones como disputar la vía entre vehículos, realizar competencias de velocidad en la vía pública sin autorización, y manejar en estado de ebriedad o bajo los efectos de drogas.

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