Fitch Ratings ha emitido una alerta sobre el presupuesto general de la nación para 2025, presentado por el Ministerio de Hacienda. Aunque el anteproyecto de $9,663 millones refleja un compromiso con la «consolidación fiscal», también enfrenta un panorama incierto respecto al regreso de El Salvador al mercado de capitales y los riesgos de ejecución.
El presupuesto promete no incluir deuda para gastos corrientes, que abarcan el servicio de la deuda, la adquisición de bienes y servicios, y el pago de remuneraciones. Fitch destaca que, si bien se busca financiar todos los gastos corrientes con ingresos gubernamentales y limitar los préstamos a gastos de capital, sigue siendo incierto si esto facilitará financiamiento externo adicional.
Se proyecta que el déficit fiscal del gobierno central se reduzca del 3.9 % del PIB en 2024 al 3.1 % en 2025, gracias a recortes significativos en el gasto, incluyendo congelamientos salariales en el sector salud y educación. Sin embargo, Fitch advierte que estos recortes podrían no compensar el aumento en los gastos por intereses, dados los altos costos de endeudamiento y el limitado financiamiento externo.
El Salvador logró volver al mercado de capitales en abril con una emisión de $1,000 millones a una tasa de interés del 12 %, la más alta entre todos los títulos, lo que indica un castigo del mercado. Fitch también menciona riesgos de ejecución asociados a las medidas de gasto, aunque se espera que sean aprobadas por la Asamblea Legislativa.
Con perspectivas de crecimiento moderado y una deuda proyectada por encima del 85 % del PIB, Fitch resalta que un acuerdo preliminar con el FMI podría mejorar la confianza de los inversionistas. Finalmente, mantiene la calificación de El Salvador en ‘CCC+’, debido a su elevado nivel de endeudamiento y un historial reciente de incumplimientos.