Israel ha confirmado la muerte de Yahya Sinwar, líder de Hamás y arquitecto del ataque del 7 de octubre, en un bombardeo en Ráfah, al sur de la Franja de Gaza. Este acontecimiento ha sido descrito por las autoridades israelíes como un «gran logro militar y moral», con el primer ministro Benjamín Netanyahu afirmando que se ha «ajustado cuentas» y se ha dado un golpe al «eje del mal».
El portavoz del Ejército, Daniel Hagari, destacó que Sinwar fue responsable de numerosos ataques y secuestros de israelíes, y su muerte se considera una oportunidad para avanzar en las negociaciones para la liberación de rehenes palestinos, un sentimiento compartido por familiares de las víctimas.
El encuentro que resultó en su muerte fue accidental, producto de un intercambio de fuego con milicianos en el que las fuerzas israelíes, sin saber que Sinwar estaba presente, atacaron un edificio. Hasta el momento, Hamás no ha emitido una declaración sobre la muerte de su líder.