Gerardo Quijada Orellana, reconocido en redes sociales como el propietario de los talleres GQ Racing y apodado «Mister Miyagi», fue condenado a seis años y seis meses de prisión por el delito de estafa agravada en perjuicio de la sociedad DEICE S.A. de C.V. La sentencia fue emitida el miércoles 18 de septiembre en un juzgado de sentencia capitalino.
La Fiscalía General de la República hizo pública su captura el jueves, ya que Quijada se encontraba prófugo de la justicia. El caso tiene sus raíces en un conflicto que se remonta a octubre de 2007, cuando DEICE S.A. adquirió tres inmuebles de la Fundación Salvadoreña de Fomento Educativo (Fusafe) en Santa Elena, Antiguo Cuscatlán. Fusafe notificó que dichos inmuebles estaban ocupados por Racing Sport Team S.A. de C.V., que debía ser desalojado debido al vencimiento del contrato de arrendamiento.
A pesar de cumplir inicialmente con los pagos de arrendamiento, la situación se complicó cuando, tras solicitar un tiempo adicional para desocupar el inmueble, Quijada dejó de pagar el alquiler y alegó nulidad del contrato. Este conflicto llevó a un largo proceso judicial que incluyó denuncias por usurpación de inmueble y, finalmente, una acusación por estafa, ya que se determinó que Quijada no tenía intención de devolver la propiedad.
El juicio comenzó el 16 de septiembre y culminó el 18, día en el que el acusado no se presentó para escuchar el veredicto. Tras su ausencia, el juzgado emitió una orden de captura y notificó a la Fiscalía sobre el delito de desobediencia a un mandato judicial.
En el taller de GQ Racing, ubicado en Santa Elena, se observó un ambiente de incertidumbre, con empleados expresando preocupación por su futuro laboral, ya que muchos no sabían si serían reinstalados en otras sucursales.
Gerardo Quijada había ganado notoriedad en TikTok, donde promovía su taller y compartía iniciativas solidarias. Su condena y captura han generado una ola de comentarios en redes sociales, donde sus seguidores expresan asombro y desilusión.