Las recientes explosiones en Líbano, atribuidas a buscapersonas de Hezbollah, han puesto a Gold Apollo, un fabricante taiwanés de productos electrónicos, en el centro de atención internacional. En una rueda de prensa, el fundador de la empresa, Hsu Ching-kuang, rechazó cualquier vínculo con los dispositivos implicados, alegando que fueron fabricados por un socio europeo, BAC Consulting, con quien tiene un acuerdo de licencia.
El New York Times reportó que se encontraron explosivos en los localizadores, aumentando la presión sobre Gold Apollo. Hsu expresó su desconcierto por verse envuelto en esta situación tras tres décadas de trayectoria en el sector. La empresa, que produce una variedad de dispositivos de comunicación, ha enviado aproximadamente 260,000 localizadores a Estados Unidos y Australia desde 2022, pero el Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán no tiene constancia de envíos a Líbano.
Gold Apollo destacó que la producción y el diseño de los localizadores AR924, identificados en las explosiones, son responsabilidad exclusiva de BAC. La situación ha llevado a las autoridades taiwanesas a iniciar investigaciones sobre el vínculo entre ambas empresas y la producción de los dispositivos en cuestión.
