Las astas de los pabellones nacionales en embajadas, sedes diplomáticas y oficinas gubernamentales ondearán a media altura durante los próximos tres días en señal de luto por la muerte del director de la Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Arriaza Chicas, quien falleció en un accidente aéreo el pasado domingo. La medida fue ordenada por el presidente Nayib Bukele, quien destacó el papel crucial de Arriaza Chicas en la transformación de El Salvador, especialmente en materia de seguridad pública.
A través de una publicación en la red social X, Bukele anunció: “Todas las banderas, en todo el territorio nacional, así como en nuestras embajadas y consulados, ondearán a media asta por 3 días en honor al Director de la Policía Nacional Civil, Comisionado General Mauricio Arriaza Chicas”. El mandatario subrayó el impacto de Arriaza Chicas en la erradicación de las pandillas y la reducción de homicidios, contribuyendo a convertir a El Salvador en el país más seguro del hemisferio occidental.
Bukele describió al director de la PNC como “una pieza fundamental para traer paz y seguridad a nuestro pueblo”, y resaltó su lealtad e integridad, afirmando que «fue el Director de la Policía del Plan Control Territorial, del Régimen de Excepción, y de la Guerra Contra las Pandillas». El presidente se comprometió a investigar el accidente «hasta el final» y lamentó la pérdida de «nuestro héroe nacional».
Gustavo Villatoro, ministro de Seguridad y colaborador cercano de Arriaza Chicas, también expresó sus condolencias: “Lamento profundamente esta irreparable pérdida, compañero de mil batallas y amigo. Que descanses en paz, @Director_PNC. Tu legado quedará para siempre en nuestras mentes, tu incansable entrega por la transformación de este país vivirá en el corazón de miles de salvadoreños”.
El accidente aéreo ocurrió el domingo por la noche, cuando un helicóptero que transportaba a Arriaza Chicas y a Manuel Coto Barrientos, exgerente de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Santa Victoria (COSAVI) implicado en un desfalco millonario, se estrelló en San Eduardo, en el departamento de La Unión. Barrientos, quien había sido capturado en Honduras y entregado a las autoridades salvadoreñas en la frontera de El Amatillo, fue recibido por el director policial y otros oficiales.
Las autoridades de la Fuerza Armada de El Salvador confirmaron la muerte de todos los ocupantes del helicóptero tras varias horas de búsqueda. Manuel Coto Barrientos formaba parte de un grupo de 32 implicados en el desfalco de $35 millones perpetrado por directivos y empleados de COSAVI; en mayo de este año, las autoridades ya habían capturado a 15 de los implicados.
