Según una encuesta recientemente publicada por el diario The Wall Street Journal (WSJ), una mayoría de los votantes estadounidenses considera que ninguno de los candidatos tiene la capacidad mental o la forma necesaria para ser presidente. El sondeo muestra que, en el caso de Trump, el 48 % de los encuestados cree que posee la capacidad mental adecuada, mientras que solo el 28 % opina lo mismo de Biden.
Asimismo, el estudio revela que el 59 % de los encuestados tiene una opinión desfavorable de Biden, en comparación con el 52 % que tiene una opinión desfavorable de Trump.
De acuerdo con la media de encuestas realizadas por el portal especializado FiveThirtyEight desde 1980, la desaprobación hacia los candidatos de este año electoral es comparable solo a la de 2016, cuando se enfrentaron Hillary Clinton y Trump.
A pesar de esto, Trump parece desenvolverse en su zona de confort, habiendo sido un presidente que no superó el 50 % de popularidad en los sondeos de Gallup y habiendo polarizado a los estadounidenses. Además, está acostumbrado a hacer campaña con el rechazo garantizado de una gran parte del electorado.
Las encuestas también miden el nivel de oposición que generan los candidatos. Según una encuesta de YouGov de finales de marzo, el 48 % de los que rechazan a Trump lo hacen con «fuerza», mientras que en el caso de Biden el porcentaje es del 45 %.
El conocimiento del número de detractores de los candidatos es crucial para determinar hasta qué punto podrán convencer a los indecisos, lo cual será determinante para las elecciones presidenciales.
En cuanto a las preferencias en estados clave, la encuesta del WSJ muestra que Trump tiene ventaja en seis de siete estados considerados cruciales para ganar en el sistema de colegio electoral. Esto podría colocarlo nuevamente en la presidencia, según el sondeo.
El descontento con Biden se refleja especialmente en temas de inmigración y economía, donde Trump parece estar mejor posicionado. Esto, junto con otros factores como el rechazo al apoyo estadounidense a Israel en la ofensiva sobre Gaza, podría influir en el resultado de las elecciones.
Si Biden perdiera en noviembre, sería el primer presidente en no lograr su reelección con la economía creciendo y alejándose de la recesión.
