Este sábado 2 de marzo comienza la aplicación de la ley seca en El Salvador con motivo de las elecciones municipales y del Parlamento Centroamericano (Parlacen), donde 5.4 millones de ciudadanos están habilitados para votar.
Según el Código Electoral, queda prohibida la distribución, venta y consumo de bebidas alcohólicas desde un día antes hasta un día después de la jornada electoral. Este período de restricción coincide con la elección de 44 nuevos alcaldes y sus respectivos concejos municipales, así como 20 diputados del Parlacen.
La multa por infringir esta disposición asciende a $365, equivalente a un salario mínimo del sector comercio e industria. La medida estará vigente desde el sábado 2 de marzo hasta el lunes 4 de marzo.
El viceministro de Transporte, Nelson Reyes, ha anunciado que se mantendrán los controles antidoping para detectar a conductores que hayan ingerido alcohol.
A pesar de estas restricciones, el magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Guillermo Wellman ha aclarado que está permitido el consumo de bebidas alcohólicas dentro de las viviendas. En una entrevista en el programa La Tribu, mencionó que es posible disfrutar de una bebida alcohólica acompañada de un ceviche, haciendo referencia a un ejemplo planteado por Pencho Duque. Sin embargo, el funcionario recalca que la prohibición se extiende a todos los ciudadanos, no solo a quienes conducen vehículos.
Para el día de las elecciones, el Tribunal habilitará 8,562 Juntas Receptoras de Votos (JRV) para que más de cinco millones de electores emitan su sufragio en todo el país. Los salvadoreños en el extranjero no podrán participar en estas elecciones