Un total de 19 religiosos han sido expulsados y desterrados de Nicaragua por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua hacia el Vaticano, incluido el obispo Rolando Álvarez, luego de lograr un acuerdo con la Santa Sede.
Fue el mismo gobierno quien a través de un comunicado afirmó la noticias y citó «La Presidencia de la República, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional y el Pueblo de Nicaragua agradecemos profundamente al Santo Padre, Papa Francisco (…) por las muy respetuosas y discretas coordinaciones realizadas para hacer posible el viaje hacia el Vaticano de dos Obispos, quince Sacerdotes y dos Seminaristas».
En la lista figura el obispo Rolando Álvarez, quien había sido condenado a 26 años de prisión acusado de comisión de delitos de conspiración, propagación de noticias falsas, obstrucción de funciones y desacato a la autoridad.
Luego el obispo de Siuna, Isidoro Mora y muchos religiosos que fueron encarcelados en diciembre de 2023 en el marco de una oleada represiva.
Según los medios de Nicaragua, los religiosos salieron en un vuelo que partió en la noche del sábado 13 de enero de Managua hacia el Aeropuerto Internacional de Maiquetía en Venezuela y luego hacia Europa.
«Reconocemos las posibilidades del diálogo franco, directo, prudente y muy serio, un diálogo responsable y cuidadoso, que ha hecho posible llegar a este día de Alabanza al Dios de todos, que nos ilumina y guía para continuar cultivando la confianza y para acrecentar, desde la Fe, la tranquilidad de Espíritu y el derecho a la justicia y la vida de las familias nicaragüenses», reza el comunicado, mismo en el que afirman que los 19 religiosos ya fueron recibidos por miembros del vaticano.