Costa Rica continúa en una alza de violencia la cual va cada vez peor manteniendo actualmente al país en número rojos, según los reportes de homicidios de cada provincia. Ante esto el director del Organismo de Investigación Judicial, Randall Zuniga, señaló que no existe una fórmula mágica para poder controlar la situación, sino una suma de estrategias para cambiar la realidad del país lo antes posible.
Las cifras de 2023 cerraron con 907 crímenes cometidos, contando con incremento del 39% respecto al 2022, el cual finalizo con 654 fallecidos. La cifra con la que culminaron el año 2023 puede ir al alza debida a la falta de resultados de autopsias pendientes. Además entre las provincias más mortíferas de la nación están San José, con un aumento del 86% otra de estas es Cartago, con un 70%, Guanacaste con un 65% y Limón con el 45% de víctimas.
Además a escala nacional se registró un aumento en la tasa de homicidios de 17.2 por cada 100,000 habitantes, mientras que el año 2022 cerró con un tasa del 12.5%, así mismo las autoridades mencionan que las modalidades más utilizadas con el ajuste de cuentas el cual subió un 70% otros delitos incrementaron en un 45% y las muertes por riñas o discusiones aumentaron un 3%.
Así mismo afirman que no todas las víctimas estaban vinculadas a los ataques y solo se encontraban en el lugar y momento equivocado. Esta situación mantiene en constante preocupación a las autoridades que aún no ponen en marcha un plan para disminuir la violencia en la nación.
REDACCIÓN: JUSTIN YANES